El edificio y el apartamento estaban de maravilla.
La experiencia de alquilarle a una persona del edificio trae algunas comodidades humanas, como que haya detergente para lavar la ropa, un poco de aceite y jabón en todos los baños.
La experiencia de alquilar al una administradora es un poco más frías y me faltaron esos detalles.
Volvería!